Ofrecemos un servicio con doble impacto social

En 2015 la Fundación Germina crear una empresa social con la intención de ofrecer una primera oportunidad laboral a los jóvenes que atendía cuando llegaban a la edad adulta que fuera compatible con seguir estudiando. Se trataba de buscar un impacto social (inserción laboral) a partir de la venta de un servicio, en este caso actividades de ocio.

Este proyecto ha ido evolucionando y en estos momentos da respuesta a dos necesidades:

  • Ofrecer una primera oportunidad laboral a jóvenes atendidos en la Fundación en trabajos con un aprendizaje muy intensivo en habilidades sociales en el lugar de trabajo: responsabilidad, trabajo en equipo, planificación, creatividad y saber estar. Así consiguen no sólo un salario mientras estudian, sino también unas competencias que les facilitarán acceder a trabajos cualificados en un futuro.
  • Ofrecer un espacio de ocio, en horario extraescolar y en verano, para niños y adolescentes de barrios desfavorecidos. Estos niños y adolescentes participan de actividades extraescolares a un precio muy asequible (o gratuito) con un acompañamiento socioeducativo básico que llevan a cabo los monitores y monitoras.

¿Qué actividades hacemos?

Actividades de ocio como extraescolares y escuelas de verano, de tipo deportivas, manualidades, talleres de cocina o refuerzo escolar.

Estas actividades las hacemos o bien por iniciativa propia contando con financiación externa (subvenciones, convocatorias o ayudas institucionales) o bien a demanda por parte de municipios o entidades privadas (ONGs o fundaciones), asegurando así la sostenibilidad del proyecto.

Los jóvenes monitores y monitoras, formados en el seno de la entidad y en la misma comunidad o barrio que los niños son auténticos referentes positivos y cercanos para ellos.

Estos proyectos y demás proyectos de la Fundación están en constante relación. Por un lado, es desde el proyecto GR de donde sale la cantera de nuevos monitores. Por otra parte, estas actividades son a la vez puerta de entrada y salida de familias atendidas que mejoran su situación para una progresiva desvinculación, o bien se da una detección de riesgo y se deriva a proyectos como el Centro abierto infantil o Espacio joven, donde hay una mayor intensidad de atención .

Los jóvenes monitores y monitoras también participan trabajando en actividades de RSC (responsabilidad social corporativa) para empresas.